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Pensamientos dispersos.

Mañana tengo mi examen Ceneval. Será un día pesado por los horarios, pero no me quejo. No estudié, no me preparé. Intenté asesorarme por videos pero no fue de gran ayuda. Estoy confiada y a la vez deseo que las cosas fluyan.  Cada vez que tengo contacto con él por alguna razón, la que sea... se me oprime el pecho. Suena tan trillado y podrían burlarse de mi por eso, de que a estas alturas siga con mis emociones desbordadas. Le pondré nombre, ansiedad. Eso es. Frustración.  Yo ya me había separado, ya había sentido alivio en aquel momento. Claro tristeza, dolor también, pero me sentí liberada... hoy solo tengo decepción por mi misma. Y sé que es de dos, los errores, la forma de manejar las cosas. Pero siento que cargo una culpa mayor. Y luego me pregunto, si en verdad fui egoísta, solo pensé en mi y nada más?  Nos complicamos demasiado estos años, sabiendo que ninguno se sentía amado como quería. A veces el amar y querer no son suficientes.  Hoy he plantado a macetas ...
 Hoy simplemente siento un agotamiento físico y mental. Ayer en realidad pasaron cosas buenas, mi problema del banco tuvo solución y respiré. Pero no estoy bien, no quiero aceptarlo pero siento que necesito los antidepresivos. De pronto suelto en llanto, no quiero que el niño me vea así y lo ve. Se da cuenta, no soy la madre que debería ser. Qué clase de recuerdos le dejaré en su cabecita? siento culpa. 
 por qué no me pudiste querer? al menos no de la manera que yo necesitaba. Han sido semanas tan pesadas, tan tristes, llenas de dudas, de decepción conmigo misma. Sentimientos de culpa, de enojo, he llegado a perderle sentido a todo de nuevo. Y ahí vamos, buscando escarbar un poco de esperanza. Un ser pequeño depende de mi, de que lo eduque, de que le muestre lo bello de la vida y hoy solo siento que puede percibirme triste y deprimida. Es tan frustrante.  He hablado con dos de mis amigas. Ambas son buenas escuchando, sé que me apoyan, que les preocupo. Tengo una familia que quizá no es perfecta, en la que muchas veces soy la rara que no encaja, pero me aman y son mi sostén siempre que lo requiero. Pero yo no sé pedir ayuda. Y me da vergüenza muy en mi interior, que se den cuenta lo mal que la paso.  Hay días menos pesados que otros, donde estoy como en pausa, se detiene la tortura de pensamientos obsesivos. La maldita disonancia cognitiva.  por qué no me pudo querer...
Recuerdo la facilidad con la que antes escribía. Hasta ese don se ha esfumado.  Y bueno, haciendo un recuento de los daños me declaro como una persona tóxica y depresiva. Y no es lamento ni pretender victimizarme de las circunstancias. Siempre regreso al blog cuando estoy en el hoyo, cuando no hay escape y me acompaña la ansiedad. Durante años he lidiado con mis propios demonios en una especie de letargo. Pero confío, que todo va a mejorar. La terapia me ha ayudado a confrontarme, aunque siento que falta demasiado por trabajar... voy muy lento. Supongo que si no fuera por mi niño, ya hubiera acabado con todo. Tengo una responsabilidad grande y no es correcto evadir, no es la solución.  Quiero regresar a escribir, recuperar de cierta forma la esencia que me caracterizaba. Quiero encontrarme nuevamente y renacer, porque la depresión es un tipo de muerte silenciosa. Y se siente todo a la vez: tristeza, frustración, culpa. La bendita culpa que nos atormenta y provoca tomar mala...
Tengo casi un año sin escribir querido blog. Has sido mi buzón de quejas, mi diario atormentado por las locuras de mi mente. Vaya, muchas locas ideas y sentimientos! Tengo 32 años, francamente no me siento vieja, solamente cansada. Satisfecha en muchos aspectos y en otros todavía chocando con mis ideales soñadores. Por ejemplo mi empleo de maestra, de secretaria... hoy no voy a profundizar en ese tema. Pero si desahogar algo que traigo atorado hace días: mi expectativa sobre las demás personas. Estoy en un punto de mi vida en el que ya no espero la aprobación de los demás sobre mi comportamiento. (punto y aparte mis maestras de foto). Y también estoy en esa etapa en la que busco algo más que dinero. Si, es importante, sin duda lo necesito y demasiado! pero me harta escuchar tanta pendejada... personas que a estas alturas de mi vida vengan a presumirme amistades adineradas como si fueran la gran mierda. Amistades que se dedican a envenenar gente y que su vida se desenvuelve en el inf...
Sólo quisiera ser menos emocional y más inteligente. No sé qué pasa por su mente, cuando me habla así.. qué pasa por su cabeza?? Es tan difícil controlarme y quedarme callada, porque no me gustan las injusticias, me da mucha impotencia. No estoy acostumbrada a que me hablen de ese modo, menos la gente en la que deposito toda mi confianza y a quien le he entregado parte de mi vida. No, no quiero ser víctima, no lo soy. No voy a hundirme esta vez, no dejaré que la tristeza me vuelva a cegar debo despertar de este letargo. Tan sólo pido tacto, tan sólo añoro esa atención. Yo también he cambiado tanto para mal. Todo mi mundo está al revés... Una mañana cualquiera, esto será diferente lo sé, confío. No sé si sola, acompañada... no sé, pero sé que la paz la encuentro dentro de mi misma, y cuando me sienta completamente entera, fortalecida, renovada, mi mundo se acomodará nuevamente. Tengo un hipotálamo muy estúpido.
Hoy no me presenté a trabajar, mi cansancio físico y mental causaron estragos así que no pude levantarme. Tuve que ir a consulta médica para justificar la falta, así que me abrí con la doctora. Le dije de mis crisis, de mi ansiedad, de lo mal que la estoy pasando... me recetó fluoxetina y alprazolam. Nunca he tomado el primer medicamento, pero lo hice, me dijo que el efecto sería gradual, con los días. El alprazolam es pan comido, ha sido mi escape en otros momentos de depresión. Efectivamente me aconsejó que buscara ayuda profesional. Mencionó la terapia de pareja. Y la verdad es que dudo que él quiera ir, pero supongo que yo debo hacerlo por mi cuenta, mi salud lo amerita. Por otra parte, no me gustaría ser una mujer dependiente de esas drogas, pero tomaré este tratamiento porque siento que ahora si he perdido el control. Hoy platiqué con una prima, me escuchó, nos identificamos mucho con lo que nos pasa. Reí unos minutos, me hacía falta conversar. No suelo hablar de mis problemas...