Confesiones
Decidí ser madre, a pesar de todo. Sabía que estaba dentro de una mala relación y no pensé la gravedad del asunto, estaba completamente en una situación codependiente. Duele como si nunca terminara de sanar, el saber que elegí mal, que mi hijo trae genes de una persona agresiva, que no puedo cambiar ese hecho. Ahora me queda un trabajo valioso, la crianza, formarlo en valores, enseñarle a vivir sin lastimar a los demás. Brindarle el apoyo y la seguridad para que sea un hombrecito con buena autoestima, confianza en sí mismo, que se sepa inteligente pero que no caiga en la arrogancia. Que sepa diferenciar reclamar sus derechos a exigir sin fundamentos. Tiene un temperamento dócil pero a la vez se enfrasca en su opinión y suele ser muy obstinado aún sabiendo que está equivocado. Ese es mi mayor temor, que vaya creciendo y evadir se convierta en su mecanismo de defensa. Hablo mucho con él, le explico del modo que me entienda, le pongo ejemplos, tamb...