Fué cuando una rosa deshojé

Desde que te reconocí, me agarraste fuerte.
Ha habido momentos verdaderamente difíciles, increíbles
y e-x-t-r-a-o-r-d-i-n-a-r-i-o-s. Pero en cada uno de ellos, sé que has estado
aquí. Permaneces a pesar de mis dudas, de los reclamos en tiempos sin fé, de mis noches sin sueño.
Entre tanto, he podido escucharte; y cada vez me sorprendes más por la forma en que te manifiestas. Bien que me conoces.

"Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo" (Salmo 139:6)

Hoy me apetece escribir, porque he recordado que justamente ahora se cumplen ocho años de ser una mujer nueva. Aquel primer Arcoiris en el Valle de Mexicali es Incomparable.
Y la mujer nueva, sigue aprendiendo. Discerniendo, esperando. Quizá ya no tan nueva, pero con el mismo corazón.
Wow, estoy contenta.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Réquiem por una ciudad tranquila

Qué fragiles somos los seres humanos