Entradas

Mostrando entradas de 2021

Bye 2021

 Despido el año con agradecimiento e incertidumbre. Supongo que ambas cosas me han acompañado siempre. Hoy amanezco con más paz, más fe y luz de esperanza. A pesar de todo, de tanto drama y lágrimas.  Sin duda este año me hizo conocer partes de mi que no sabía, o que mantuve reprimidas. Estoy liberándome,  aprendiendo a poner límites, a decir no y ser más congruente conmigo misma.  Hubo cambios laboralmente, que después de una larga espera se pudo concretar. Terminé mi segunda licenciatura, con todo y pandemia. Terminé mi relación de pareja con el padre de mi hijo y esta vez de forma definitiva. Tuve logros y fracasos, pero todo me ha dado aprendizaje. Hoy mi prioridad es seguir educando a mi hijo, cosa nada sencilla, pero ahí voy, poco a poco, entendiendo lo que está bajo mi control y lo que no.  Y aunque he visto el panorama muy turbio y oscuro últimamente, tengo proyectos y metas personales que estoy segura me van a dar mucha motivación.  Soy una mujer en busca de sentido. Necesito

Y si me doy por vencida?

Hoy mi hijo me dijo cosas horribles. Me tiene coraje y yo he tratado de educarlo del mejor modo. Sé que me falta mucho, que no soy perfecta... que me encierro en mi misma cuando mi vida se derrumba. Ahora mismo me siento en un agujero profundo y muchos pensamientos me atraviesan... recuerdo que el PN me decía enferma, me hizo creer cosas que no eran ciertas,  por disonancia cognitiva no tomé decisiones antes. Pienso que quizá tenia razón. Hoy tengo miedo de que me quite al niño. Me pasa por la mente que pueda armar un plan malvado, que convenza al niño de querer vivir con él. Me estoy atormentando antes de tiempo. Pero después de escuchar las cosas que dijo Zaid, ahora estoy completamente desarmada. Soy como una pluma en el aire, a pesar de tener amistades, familia y una buena abogada. Hoy de nuevo quisiera no existir. 
 Hoy tengo muchas ganas de llorar. Solo quiero huir de mi realidad. Solo quiero desaparecer, un ratito.

Ghosting

Estoy sorprendida, intrigada, un poco decepcionada. Triste, desilusionada. Quisiera respuestas,  quisiera indagar, preguntarle directamente qué sucede. Pero mi voz interior me dice que no debo hacerlo. Que el mensaje es claro,  si no hay mensaje, ese es el mensaje.  Por qué él haría algo así como desaparecer? Me parecía de lo más maduro, culto, inteligente,  asertivo, sensible y empático. No sé qué está pasando, aunque lo imagino. Yo solo pedía honestidad y me está evadiendo, lo que significa que no quiere enfrentar decirme la verdad.  En fin, solamente quería desahogarme. Por otro lado,  estoy agradecida por la salud de mi madre. Nada debería de importarme más que eso, que los míos se encuentren bien y sanos. Aunque me sienta media rota por dentro. Debo reconciliarme con mi amiga, de la que nunca creí alejarme.  Dios, solo guíame a hacer lo correcto y tomar las mejores decisiones 🙏. 

Confesiones

 Decidí ser madre,  a pesar de todo. Sabía que estaba dentro de una mala relación y no pensé la gravedad del asunto, estaba completamente en una situación codependiente. Duele como si nunca terminara de sanar, el saber que elegí mal, que mi hijo trae genes de una persona agresiva, que no puedo cambiar ese hecho. Ahora me queda un trabajo valioso, la crianza, formarlo en valores,  enseñarle a vivir sin lastimar a los demás.  Brindarle el apoyo y la seguridad para que sea un hombrecito con buena autoestima, confianza en sí mismo,  que se sepa inteligente pero que no caiga en la arrogancia. Que sepa diferenciar reclamar sus derechos a exigir sin fundamentos.  Tiene un temperamento dócil pero a la vez se enfrasca en su opinión y suele ser muy obstinado aún sabiendo que está equivocado. Ese es mi mayor temor, que vaya creciendo y evadir se convierta en su mecanismo de defensa. Hablo mucho con él,  le explico del modo que me entienda, le pongo ejemplos, también le he gritado cuando ya me ago
Necesito salir de esto. Hoy es lunes, planeaba levantarme con toda la actitud y ponerme en acción desde temprano, revisar tareas y planear actividades. Desperté con una pesadez y dolor de cabeza. Sé que no tuve descanso porque tuve pesadillas. En fin, son las 2 de la tarde y apenas comienzo.  Me siento tan culpable de saber que hay personas que realmente la están pasando mal dentro de un hospital o en su propia casa, condenados a alguna enfermedad. Yo estoy bien, debería estar agradecida por ello. Pero no se va la opresión en el pecho y las ganas de llorar, el caminar y hacer todo en modo automático, me siento como si realmente no estuviera. Intento comprender qué es lo que me pasa, racionalizar todo lo que se refiere a emociones, me repito en voz alta todas las frases que deberían servirme y alinearme. Nada sirve.  Nisiquiera sé si es por el contacto cero, o por la sensación de pérdida. Mi hijo es mi fuerza y a la vez mi mayor miedo. Miedo a no hacerlo bien, a equivocarme en el ejempl

Equis

  He perdido la fe en mi misma. Entonces pienso que tengo una misión, soy madre y no tengo otra opción más que hacer esto, educarlo y formarlo en valores. Tiene 9 y siento que se comporta como adolescente. Hay días más pesados que otros, como todos supongo. Pero hay días donde traigo una guerra interna y me siento devastada por no estar satisfecha con lo que hago, ni con lo que tengo, ni con lo que soy. Esos días hacen más pesada la crianza, el saber cómo encaminarlo, el hacerle ver a mi hijo qué es el respeto, el que me permita orientarlo y reciba mi apoyo sin que lo vea como una ofensa o algo así. Se parece mucho a su padre en ese aspecto. En vez de sentir que lo ayudo me ve con coraje y piensa que me creo perfecta. Dios, no sé qué hacer ni cómo manejarlo. No tengo nada de psicología al parecer. No sé si fueron 5 años tirados a la basura, solo para obtener un papel que me ayudará a tener trabajo.   Estoy deprimida desde no sé cuándo. Nada me va hacer que esto cambie más que yo sola.
 Me rindo.  Soy terca, obstinada. He querido una y otra vez reparar lo dañado, pero es una tortura y desgaste emocional que no terminaría de poner en letras todo lo que eso significa.  Siento pena por mi, porque retrasé mi proceso. O quizá este es otro proceso distinto, igual duele mucho. Duele más, porque acumulé más recuerdos malos.  Quiero pensar distinto hoy, quiero cerrar el libro y no volverlo a abrir. Quiero escribir y que cada palabra sea luz y sea inspiración. Quiero que este blog ya no sepa a depresión en ninguna de sus categorías. He llorado demasiado, cuando pensaba ya no derramar ni una gota por este desamor. Por esta relación que me ha consumido tanto tiempo.  He leído últimamente sobre el trastorno narcisista. Hay tantas cosas que lo identifican y otras cuantas a mi también... dicen que todos tenemos cierto grado de narcisismo... pero en fin, descubrí muy tarde que él tiene demasiados rasgos. Aunque en realidad creo que no hay buenos ni malos, no me gusta encasillar drás

Pensamientos dispersos.

Mañana tengo mi examen Ceneval. Será un día pesado por los horarios, pero no me quejo. No estudié, no me preparé. Intenté asesorarme por videos pero no fue de gran ayuda. Estoy confiada y a la vez deseo que las cosas fluyan.  Cada vez que tengo contacto con él por alguna razón, la que sea... se me oprime el pecho. Suena tan trillado y podrían burlarse de mi por eso, de que a estas alturas siga con mis emociones desbordadas. Le pondré nombre, ansiedad. Eso es. Frustración.  Yo ya me había separado, ya había sentido alivio en aquel momento. Claro tristeza, dolor también, pero me sentí liberada... hoy solo tengo decepción por mi misma. Y sé que es de dos, los errores, la forma de manejar las cosas. Pero siento que cargo una culpa mayor. Y luego me pregunto, si en verdad fui egoísta, solo pensé en mi y nada más?  Nos complicamos demasiado estos años, sabiendo que ninguno se sentía amado como quería. A veces el amar y querer no son suficientes.  Hoy he plantado a macetas algunos de mis germ
 Hoy simplemente siento un agotamiento físico y mental. Ayer en realidad pasaron cosas buenas, mi problema del banco tuvo solución y respiré. Pero no estoy bien, no quiero aceptarlo pero siento que necesito los antidepresivos. De pronto suelto en llanto, no quiero que el niño me vea así y lo ve. Se da cuenta, no soy la madre que debería ser. Qué clase de recuerdos le dejaré en su cabecita? siento culpa. 
 por qué no me pudiste querer? al menos no de la manera que yo necesitaba. Han sido semanas tan pesadas, tan tristes, llenas de dudas, de decepción conmigo misma. Sentimientos de culpa, de enojo, he llegado a perderle sentido a todo de nuevo. Y ahí vamos, buscando escarbar un poco de esperanza. Un ser pequeño depende de mi, de que lo eduque, de que le muestre lo bello de la vida y hoy solo siento que puede percibirme triste y deprimida. Es tan frustrante.  He hablado con dos de mis amigas. Ambas son buenas escuchando, sé que me apoyan, que les preocupo. Tengo una familia que quizá no es perfecta, en la que muchas veces soy la rara que no encaja, pero me aman y son mi sostén siempre que lo requiero. Pero yo no sé pedir ayuda. Y me da vergüenza muy en mi interior, que se den cuenta lo mal que la paso.  Hay días menos pesados que otros, donde estoy como en pausa, se detiene la tortura de pensamientos obsesivos. La maldita disonancia cognitiva.  por qué no me pudo querer de verdad? ser mi