He vuelto

Me gusta sentir el agua en la piel...
moverme de un lado a otro, dejando que el cuerpo me guíe;
medir mi capacidad de rapidez;
comparar mis cambios de condición física
(y ya no sentir que el corazón se me salga).
Lograr avances.
Hacer autoevaluación y reconocer las fallas que aún permanecen.
Lo más difícil hasta hoy ha sido modicar la manera de respirar.
Con las clases de vocalización me acostumbré a respirar tomando aire por la nariz y sacarlo por la boca. Aquí es al revés. Pero todo es cuestión de disciplina y práctica.
De niña nunca me gustaron los deportes; lo que equivale a decir que jamás fui buena practicándolos. Así que dije: adiós, esto no es lo mío. Años más tarde (en secundaria), me daba vergüenza jugar futbol, beis, voly, etc. porque ni sabía, ni tenía condición física y lo peor (o chistoso): le tenía miedo a la pelota. Hasta la fecha, lo confieso.
Lo mío siempre fue la música, las letras. Quizá no sea lo suficientemente "buena", pero es lo que me gusta.
Y me sorprende lo maravilloso que somos los seres humanos. Tan perfecta es la humanidad que estamos creados con diferentes habilidades y capacidades para hacer de este mundo un paraíso... que no lo sea es responsabilidad nuestra.
En fin, yo y mis utopías.
A lo que iba es que por primera vez estoy desarrollando una actividad física que me gusta.
He vuelto a mis clases de natación.


Me encanta la creatividad de los diseños de Google. Hasta ayer apareció éste. Original, no?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Réquiem por una ciudad tranquila

Qué fragiles somos los seres humanos