Todo es influenza

Y yo sin cubre bocas...
y sin creer.
¿qué será menos triste? ¿saber que realmente existe tal enfermedad? ¿o que al final de cuentas seguimos siendo engañados por el discurso mediático del gobierno y los medios?
No te creo Felipín.
Y si acaso esto existe, deberían estar "influenzados" todos aquellos que no han atendido sino por el contrario, han ignorado con alevosía y ventaja las demandas de los ambientalistas y activistas sociales, que sólo pretenden alzar la voz para proteger este pedazo de humanidad que queda (aún espero que la haya). Ahora resulta que se castiga con cárcel oponerse a la contaminación del ambiente ; ahora resulta que el Senado aprueba portar droga para autoconsumo, precisamente a puertas cerradas a causa de la influenza porcina. Qué casualidad compadres! Muy raro todo...
¿Qué seguirá?
Los hechos nos dirán qué sucede en realidad. Mientras tanto, mi bandeja de entrada se sigue atiborrando de cadenas alusivas al tema, que si esto es el fin del mundo, que si el apocalipsis, que si es una distracción política, que no beses, que no toques, que no respires, que no creas, que bla, bla, bla.
Ya quiero que esto pase, Felipín. Por cierto, te he visto más canoso. ¿Será la preocupación? ¿o es parte del mensaje?

Comentarios

Suly... ha dicho que…
ya se... que rollo con todo eso.... tampoco me convencen...

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