Comprendiendo

-La traición de una amistad que creí sincera.
-La importancia de saber discernir. De saber cuándo es prioridad pensar antes en mí que en los demás y cuándo antes en los demás que en mi.
-La traición de una amistad que creí sincera.
-Que las personas que me rodean no tienen la culpa de mis traumas.
-La traición de una amistad que creí sincera.
-El valor del tiempo, de las oportunidades que pasan y no regresan.
-La traición de una amistad que creí sincera.
-Las señales divinas, que a veces te muestran cruelmente lo que debes y no debes hacer.
-La traición de una amistad que creí sincera.

Tenía tanto tiempo que no me pasaba algo así. Sólo una vez sucedió y puedo decir que a pesar de las disculpas ya nada fue igual, la amistad se atrofió y ahora hemos sido amigas distantes.
Ahora, de nuevo y de una forma más astuta, me lastiman. Qué triste. Siento pena, pero creo que más por ella que por mi.
Pienso y repienso si fallé en algo, para que me haya querido hacer esta jugada. No me creo capaz, por más despistada que sea yo, no soy capaz de dañar con alevosía y ventaja a quienes quiero. Si no lo hago con personas ajenas a mí, menos lo haría con amigas.
Es una pena que haya actuado así. Intenté estar con ella cuando me necesitaba, ambas fuimos paño de lágrimas, compartimos nuestros sueños fumados, tantas locuras.
Veo claro y al mismo tiempo no. Porque ahora sé lo que es capaz de hacer. Dicen que perdonar es olvidar. Pero ¿cómo confiar? no se puede. Lo más fuerte del asunto es que nisiquiera se ha reportado y no sé si es por vergüenza y no se atreve a disculparse o darme explicaciones; o porque simplemente le vale y no se le da la gana ni le preocupa lo que yo sentí.
Creí conocerla anteriormente, pero ahora sí que la conozco de verdad. Recuerdo aquella tarde cuando me dijo: puedo llegar a ser muy maldita a veces.

Jamás creí que lo aplicaría conmigo.

Comentarios

Jorge Castro ha dicho que…
Hola, posiblemente si fue una amistad sincera en su momento, simplemente dejó de serlo... sonríe por lo que fue y atesoralo, después de eso da marcha hacia adelante...

Aunque te entiendo perfecamente (yo aun estoy en un proceso igual), la traición en una amistad que uno considera sólida e inquebrantable, es igual oo peor a la sensación de la pérdida de un ser querido que deja de vivir, es un funeral, un duelo, un entierro, asimilación y superación.

ÁNIMO!!!
Bohemia ha dicho que…
En verdad que me entiendes.
Gracias por tus palabras Jorge.

Un abrazo.

Entradas populares de este blog

Réquiem por una ciudad tranquila

Qué fragiles somos los seres humanos