Dejadme aquí, sumido en la penumbra...

Dejadme aquí, sumido en la penumbra
de esta habitación en la que tantas horas de mi vida
transcurrieron.
Es tarde ya. La noche se aproxima
y hoy -no sé por qué- más que otras veces necesito
quedarme solo y recordar muy lentamente
algunas cosas del pasado,
ciertas historias ya casi perdidas,
mientras el sol se aleja y la ciudad va hundiéndose
en la sombra.

Eloy Sánchez Rosillo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Réquiem por una ciudad tranquila

Qué fragiles somos los seres humanos