A quien corresponda:

Eres un perfecto imbécil, estoy tan harta de tu holgazanería, de tu falta de profesionalismo y tu incapacidad para tomar con seriedad las responsabilidades que te asignan... no quiero explotar, no quiero.
Pero no mames, tú si te pasas de lanza. Demasiada pereza, charlatanería, demasiada hipocresía, arrastre para conseguir que te den algo, demasiado sarcasmo, demasiada falta de tacto para decir las cosas, demasiada inmadurez, demasiada prepotencia, demasiada inseguridad, demasiada irresponsabilidad.
Agggh basta!
Si en ti no cabe la cordura, en mí si. Pero sabes una cosa? todo tiene un límite y ya estoy al borde de esa línea delgada que atraviesa la paciencia y la desesperación.
Estoy esperando a que todo caiga por su propio peso, esa es mi ley y por ti no la voy a romper. No pienso mover un dedo para que eso suceda, creo en la justicia a pesar de la cruel realidad.
Contigo paso del coraje, a la incomprensión y luego a la pena ajena.

De verdad no entiendo esta parte en la que todo mundo sabe lo que eres, lo que haces, sobre todo "lo que no haces"; que alguien me explique. Bueno, te confieso que si la entiendo pero me cuesta trabajo aceptar tanta corrupción.
Debería decírtelo en persona, pero no podría, no quiero que llores porque eso si, me parte el alma. Parásito.

Comentarios

gazettani ha dicho que…
Paciencia amiga.... como dices las cosas caen por su propio peso.... desgraciadamente muchas veces hay que esperar bastante tiempo para que eso pase, y desafortunadamente en todas partes hay personas así...

Entradas populares de este blog

Réquiem por una ciudad tranquila

Qué fragiles somos los seres humanos